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Recortes de prensa
Resumen de contenidos
El
pasado martes, 18 de enero a las 20 horas, tuvo lugar la tercera charla-conferencia
a cargo de Emiliano Tapia, párroco del Barrio Buenos Aires, Coordinador
de la Universidad Popular “Nicolás de Sosa” de Salamanca
y comprometido activista del movimiento vecinal. Lo que sigue es un extracto
de su intervención y del posterior debate surgido.
J.
BENEDICTO MIGUEL: Presentación del tema, del evidente interés
del mismo, siguiendo con el papel inicial asignado al Forencuentros del
Tierra, de establecer un ámbito de diálogo y discusión
de los temas que puedan ser de interés para la comarca.
CARLOS GARCÍA MEDINA: (Que actuará de moderador y presentador
en la charla de hoy). Comienza presentando al ponente, EMILIANO TAPIA,
párroco del barrio Buenos Aires, animador/fundador de la Universidad
Popular “Nicolás de Sosa”. Cuenta su propia experiencia
personal como toxicómano (8 años) y lo que supone de pérdida
de autoestima, de valores, de aislamiento y de marginación. Remarca
la dificultad de esta situación que tiene como salidas más
probables la cárcel o la muerte. Señaló, a continuación,
la facilidad que hay en conseguir droga y la entidad social que ha alcanzado
el problema… no es únicamente problema de las fuerzas de
seguridad.
Concluye hablando de la triple T que preside la vida
del toxicómano (Tragedia, Talego
–cárcel- y Tánatos –muerte-).
EMILIANO TAPIA : Tras agradecer la presentación, señala
la necesidad de tomarse muy en serio el problema, ante el que predominan
las actitudes de resignación, permisividad o intereses. La droga
es un problema más dentro de la bolsa de marginación a los
que no acabamos de dar respuesta y que, junto con los ancianos solos,
los hijos de familias rotas, configura el panorama de la exclusión.
Entre estas situaciones asociadas a la marginalidad, la que más
dolor genera es la droga. Más del 80% de los presos de las cárceles
españolas lo están por la droga. No acabamos de ser conscientes
de la magnitud del problema, aunque frecuentemente oímos eso de
“preferiría que mi hijo se muriera antes que verlo así,
en la droga”.
Debemos saber que la droga no existe porque existan consumidores. La droga,
que es un producto histórico, se mantiene y desarrolla por los
enormes intereses económicos asociados a ella, hasta constituir
el segundo gran negocio de nuestros tiempos (el primero sería el
de las armas y el tercero el de los alimentos). Hay por tanto una evidente
intencionalidad en el negocio de las drogas, con sus grandes beneficios
económicos que son los causantes de todo este sufrimiento.
Otra de las razones que se dan para explicar la existencia y el mantenimiento
de las drogas es la necesidad de control social (aunque esta razón
no es admitida por todos) y queda patente si relacionamos los grandes
momentos de las drogas con los movimientos sociales que se producen (años
70 y 80 en España, finales de los 60 en Europa… inicio de
la democracia, control del movimiento hippie, Mayo del 68…)
De todas formas es necesario tener en cuenta que estas razones no eximen
a nadie de su responsabilidad individual.
¿Dónde va el dinero de la droga? Se inserta en
los cauces de la economía legal a través del “blanqueo”.
Es evidente que queda mucho por hacer en el tema de los intereses económicos
asociados a la droga. Hay intentos de proponer al Parlamento una ley integral
contra el narcotráfico, que desde luego debe superar las simples
medidas reparadoras de ayuda a los toxicómanos y encarar también
el problema del blanqueo.
¿Quiénes sufren el problema de la droga?
-
Indudablemente el propio consumidor, pero junto a él su familia.
La droga causa la ruina económica, la desestructuración
familiar y un inmenso sufrimiento. En este campo se están produciendo
asociaciones de madres/familiares afectados, que comienzan a superar
la fase de preocupación por la recuperación de los afectados
y comienzan a manifestar su papel en otros aspectos reivindicativos.
-
También sufren con la droga los ambientes en torno a los cuales
se produce el tráfico, los barrios y extrarradios crecidos hace
30 años, buen ejemplo de los cuales es el barrio Buenos Aires
de Salamanca. Estas zonas experimentan una pérdida patrimonial
evidente (los pisos de estas zonas no se han revalorizado, ni con mucho,
en la misma medida que en el resto de la ciudad). Junto a esta pérdida
patrimonial se produce una ruptura de la convivencia y del tejido social.
Otro tema relacionado es la evidente intención institucional
de dirigir y concentrar el problema en estas zonas que se degradan rápidamente.
-
La cárcel es otra de las zonas en las que el impacto de la droga
es más evidente. Hasta el 80% de los presos lo son por delitos
relacionados directa o indirectamente con el narcotráfico y la
droga.
La puerta de entrada a la droga se cruza cada vez con menos edad, actualmente
en torno a los 13/14 años, en buena medida ayudados por el alcohol…
iniciando así una auténtica escalada de drogas. En este
camino de entrada a la droga tiene gran trascendencia la imitación
de ídolos juveniles.
¿Hay
salida a la droga?
Es necesario manifestar optimismo. Las drogas no van a desaparecer, pero
iremos superando el problema, para ello son de gran importancia algunas
iniciativas:
- Alternativas de ocio para los jóvenes. Es importantísimo
y son ya muchos los ayuntamientos y asociaciones que, desde hace tiempo,
se están preocupando por el tema.
- Organización de los afectados, que deben unirse, exigir a las
autoridades civiles, jueces y policía mayor eficacia y decisión.
Por lo mismo es imprescindible conseguir un mayor reconocimiento social
a estas asociaciones.
- Reforzar la recuperación de los drogodependientes. Se están
destinando muchos recursos, pero es imprescindible mayor coordinación.
- Implicación de las instituciones, de forma que todos los servicios
y entidades públicas deben actuar de forma conjunta y coordinada.
Es importante, en este aspecto, la existencia y potenciación de
mesas de reflexión y trabajo para afrontar el problema de forma
integral. En este aspecto es importante superar el aislamiento y desarrollar
medidas que impidan la exclusión social.
COLOQUIO:
ROMÁN: ¿Los poderes públicos están interesados
en resolver el problema? Pone de manifiesto la escasez de recursos, especialmente
a nivel local (habló de concejales de bancos, farolas y perros),
muy importantes a la hora de ofrecer alternativas a los jóvenes.
Pero, también es cierto, muchas veces los escasos recursos existentes
podrían utilizarse mejor (señaló la enormidad que
se destina al carnaval).
EMILIANO
TAPIA: En las instituciones no hay interés de fondo en la resolución
de este enorme problema. Valgan como ejemplos los siguientes:
- Se ha denunciado a particulares y empresas, con nombres y apellidos,
para investigar el lavado de dinero relacionado con la droga, de las que
se tienen “evidencias” pero nada se ha avanzado en este aspecto.
- Control de viviendas públicas en los barrios en los que se concentra
el problema (denuncias ante el Servicio Territorial de Fomento sobre la
ilegalidad de algunas transmisiones de viviendas en el Barrio Buenos Aires,
con el silencio de la administración como única respuesta).
Parece evidente que existe una implicación a nivel personal…
pero no a nivel institucional.
ENCARNA: Cuenta su experiencia personal como familiar de toxicómanos
y señala la dificultad de organizarse, porque previamente hay que
superar la vergüenza, la necesidad de ocultar el problema…
lo que dificulta su resolución. Es necesaria mucha ayuda para afrontarlo,
para ser capaz de hacerle frente y llegar a asumir la condición
de víctima, no de culpable ante el problema.
ANTONIA MARTÍN: ¿Cómo es posible que hoy, con la
información de la que disponemos todos, y especialmente los jóvenes,
que sigan cayendo en el mundo de la droga?
EMILIANO TAPIA: La sociedad se está volviendo más individualista
y cuanto más individualismo menos sociedad.
JOSÉ ANTONIO NAVARRO: Como padre y como ciudadano creo que todos
tenemos un enorme miedo ante la droga. Creo que el gran error de la humanidad
ha sido la prohibición de la droga. El ejemplo más claro
fue la “Ley Seca” en los Estados Unidos y al igual que en
ese caso, la ilegalización de las drogas las ha convertido en el
gran negocio que hoy es. Sopesando ventajas e inconvenientes creo que,
aún hoy en día, son más los “pros” que
los “contras” en el tema de la legalización de las
drogas.
EMILIANO TAPIA: Creo que ese es otro debate.
JOSÉ LUIS SÁNCHEZ TOSAL: Frente a la medida extrema de la
legalización de las drogas hay que plantearse la medida intermedia
de la “despenalización”, aplicable cuando han fracasado
las medidas de recuperación intentadas con los toxicómanos,
que permitiría salvar a éstos de la delincuencia y la marginación
JOSÉ BENEDICTO MIGUEL: Desde la labor educadora no hay que dejar
de remarcar la libertad individual. Inicialmente la decisión es
siempre individual y está en la libertad de cada uno de nosotros
la elección. Por otro lado, la solución pasa necesariamente
por sacar el problema a la luz, como un absceso, es necesario sacar y
limpiar. El ocultamiento no soluciona, encona, el problema. La solución
pasa también por la evolución y el control social, cuando
la sociedad tome la decisión de acabar con la droga éstas
desaparecerán o pasarán a ser algo puramente testimonial…
y en cuanto al problema social es imprescindible acabar con el aislamiento
y los guettos.
JAVIER: Las drogas son un fenómeno histórico y cultural.
Hay drogas de cada cultura cuyo uso moderado refuerza los lazos sociales.
El problema se produce cuando se importan drogas y éstas se convierten
en un negocio para algunos y en la maldición para una juventud
carente de expectativas.
ROSA ESQUIVEL: Preocupación por el problema como persona, como
madre y como representante político. Hay que destacar la necesidad
de afrontar el problema y hablar de él… sobre todo mediante
mesas como la que se ha arbitrado en Ciudad Rodrigo. También pone
de manifiesto la necesidad de ofrecer alternativas a la juventud como
la que se ha desarrollado en Ciudad Rodrigo.
JOSÉ CORREDERA: Experiencia de actividades con jóvenes en
Ermua, ofreciendo alternativas de tiempo libre. Critica el interés
político por apropiarse de estas iniciativas
JOSÉ MANUEL MANGAS: Agradece la valentía de quienes han
contado su experiencia personal en el tema de la droga a la vez que resalta
la necesidad de plantar cara a la droga como paso previo a la solución
del problema.
VICTORIANO MUÑOZ: Hace alusión a los “pretendidos”
problemas del barrio El Puente. No hay problema de inseguridad sino de
los que van a comprar la droga. Si se quiere acabar con la droga habrá
que dar alternativa a los que se dedican al pequeño tráfico.
FELIPE SEVILLANO: Es evidente que existen diferentes puntos de vista respecto
al tema de la droga, pero quiere resaltar la fuerza de la sociedad, en
este tema como en otros, planteando exigencias y reivindicaciones, aunque
para ello hay que superar el excesivo individualismo y a pesar de que
el asociacionismo no se fomenta desde los poderes públicos.
EMILIANO TAPIA: Señala también la necesidad de contactos
entre asociaciones que afrontan el problema desde diversos aspectos para
compartir experiencias y actuar de forma conjunta.
FLORIÁN (alcalde de Morasverdes): Excesivo ataque a los poderes
públicos… pero hay que tener en cuenta el escaso eco social
que tienen en ocasiones algunas iniciativas públicas. También
señala la excesiva permisividad que tienen algunos padres para
con sus hijos.
ALVARO FERNÁNDEZ: Destaca la importancia del Foro como lugar de
diálogo y la necesidad de los padres de dialogar con sus hijos.
JOSÉ ANTONIO NAVARRO: Pone de manifiesto el excesivo tiempo de
ocio que tienen los jóvenes de hoy, que pasan demasiado tiempo
en la calle, donde es evidente que pueden tener contacto con las drogas.
JOSÉ LUIS SÁNCHEZ TOSAL: Hace una especie de resumen final
en el que destaca los siguientes aspectos:
- Importantísima labor de los padres en la prevención y
el cuidar el ambiente, familiar y social, en el que se mueven nuestros
hijos.
- Hay que abordar socialmente el problema de la despenalización.
- Es imprescindible la participación de todos en la resolución
del problema.
EMILIANO TAPIA cierra el coloquio poniendo de manifiesto que el poder
de la sociedad no es sólo la protesta sino, sobre todo, la asociación,
la colaboración desde la que aportar alternativas.
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